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Intendente Sarruff denunciado: La violencia en la política que todavía falta visibilizar

La concejala de Felipe Varela Juana Páez denunció por violencia de género al intendente de su departamento Yamil Sarruff y puso la lupa en un tipo de violencia contra las mujeres aún invisible: la política. La denuncia judicial y las formas de vulneración que aparecen en un ámbito históricamente reservado para varones.

Por Antonella Sánchez Maltese - Seguir


Juana Páez es concejala del partido Juntos por La Rioja y ocupa una de las siete bancas que tiene el Concejo Deliberante del departamento Felipe Varela, gobernado por el peronista Yamil Sarruff. Ambos accedieron a sus cargos en las últimas elecciones del 2019, son opositores en la rueda política y desde la semana pasada quedaron cruzados en tribunales por una denuncia que ella realizó en su contra: agresión verbal y desacreditación que constituye violencia de género.


Intendente Yamil Sarruff

Páez asegura que hubo dos episodios, uno radial y otro presencial, en los que Sarruff la insultó e intentó abalanzarse sobre ella. La denuncia por “delitos a determinar” la realizó en la Comisaría de la Mujer, el Menor y la Familia del departamento con cabecera en Villa Unión y luego pasó a la órbita judicial. Hasta el momento la edil no fue notificada de medidas por parte de la Justicia, cuyo expediente está a cargo el fiscal Daniel Zalazar.



VIOLENCIA POLÍTICA

El hecho que denuncia la concejala contra el intendente se enmarca en la nueva tipificación de las violencias que reconoce la ley 26.485 de Protección Integral Contra la Violencia hacia las Mujeres: la política.


En diciembre del 2019 el Congreso aprobó la introducción de la violencia política definiéndola como “la que se dirige a menoscabar, anular, impedir, obstaculizar o restringir la participación política de la mujer, vulnerando el derecho a una vida política libre de violencia y/o el derecho a participar en los asuntos públicos y políticos en condiciones de igualdad con los varones”.


“En la última discusión que tuvimos para el día del trabajador Sarruff me trató de inútil y lo lo hizo en relación a mi rol como mujer en el Concejo Deliberante. Se me venía encima y tuvieron que frenarlo dos personas que estaban con él”, explicó la edil.


Tipificar la violencia política tuvo como claro objetivo visibilizar que existe una forma de violencia que se ejerce sobre mujeres no anónimas, está dirigida específicamente a quienes tienen un apoyo popular, por el voto o la adhesión, y va en detrimento de su imagen, honor, decisiones, prácticas ciudadanas y derechos políticos.


La nueva forma de violencia que reconoce la legislación argentina está fundada en “razones de género, mediando intimidación, hostigamiento, deshonra, descrédito, persecución, acoso y/o amenaza”. Dice la ley que puede ocurrir “en cualquier espacio de la vida pública y política, tales como instituciones estatales, recintos de votación, partidos políticos, organizaciones sociales, asociaciones sindicales, medios de comunicación, entre otros”.


REVICTIMIZAR

En las últimas horas se hizo viral un audio de la abogada del intendente Sarruff, Andrea Pulido, donde se escucha una clara desacreditación y ridiculización a la denunciante. Lejos de bajar la virulencia por la que fue denunciado el ex diputado de Villa Unión, la abogada ataca a Páez mostrando un desconocimiento por la complejidad que encierra esta problemática que sufren las mujeres y su relación con el orden punitivo de nuestro país.


“Hay mujeres que sí padecen violencia de género en serio, que son asesinadas, que son maltratadas, que son golpeadas, entonces (lo que dice la concejala) sería banalizar el delito de violencia de género...”, dijo la letrada en una entrevista en la radio Cristal de esa zona, reduciendo la violencia de género a la agresión física y minimizando otro tipo de vulneración que puede sufrir una mujer.

“Uno entiende que en el fragor de una discusión es perfectamente lógico pensar que se puede en algún momento levantar el tono de voz”, dice en otro momento justificando la violencia verbal. Incluso Pulido niega todo el tiempo que su defendido haya cometido “delito de violencia de género”, ignorando evidentemente que la legislación argentina no lo tipifica como un delito.


“Mujercita”; “Creo que estaba borracha ella...”; “Se nota que la concejal no tiene idea de qué se trata ser concejal”; “Los votos no son de ella, sino del espacio político al que pertenece”; “En lugar de trabajar se dedica a pasear en cuarentena”, fueron algunas de las consideraciones de la mediática abogada chileciteña.


En la parte final de la entrevista va más allá y desacredita el trabajo y militancia política de la concejala: “Yo no sé qué es el trabajo que hacía antes de ser concejal, no se si cuidaba chicos, si limpiaba, pero sí espero que lo haya hecho bien porque es lo que va a volver a hacer cuando termine su periodo como concejal, porque si cree que la gente la volverá a votar está confundida”.


“Yo milito desde hace 20 años, trabajé en lo social y en la política. Pero siempre las descalificaciones fueron hacia mi trabajo, formación, y se metieron con mi vida privada”, sostuvo Paéz en referencia a la desacreditación que dice haber recibido del sector de Sarruff.


Es la primera vez que el Concejo Deliberante del departamento del oeste tiene tanta participación de mujeres: cinco de siete accedieron a una banca. Pero como suele suceder en los espacios de toma de decisiones, ocupar lugares históricamente reservado para los hombres se paga con un derecho de piso claro y caro: se pone en duda la capacidad, idoneidad, trayectoria y mérito.


El diputado provincial Juan Amado, del mismo partido y departamento de la concejala, anticipó que este jueves el bloque Juntos por La Rioja presentará un proyecto de repudio en la sesión virtual de la Cámara de Diputados. “Creemos que la violencia de género no puede estar relacionada a un color político, esperamos que nos acompañe todo el cuerpo”, indicó.

Desde la secretaría de la Mujer y Diversidad informaron que se pusieron en contacto con la edil para ofrecerle atención psicológica.


Desde su sanción hace 10 años, la ley 26.485 se convirtió en un recurso legislativo que marcó un antes y un después en la perspectiva de la justicia a la hora de reconocer y juzgar la violencia como una problemática con muchas aristas. La definición de tipos y modalidades fue de vital importancia para poner un freno a todas las formas de discriminación y violencia contra la mujer y las disidencias, permitiendo mirar más allá de la violencia ejercida por un varón en el ámbito doméstico.

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